Tendencia que revoluciona el marketing digital
Influencers virtuales: una industria en auge que desafía la autenticidad humana
Avatares creados con IA ganan terreno en el corazón de las marcas gracias a su control total, ausencia de escándalos y disponibilidad permanente. Especialistas proyectan un mercado de más de 170 millones de dólares para 2034.
28 de Noviembre de 2025
La aparición de influencers virtuales, personajes creados mediante inteligencia artificial y animación, está reconfigurando el mundo del marketing de influencia. Estas figuras digitales representan una ventaja estratégica para las marcas que buscan evitar riesgos de imagen, sostener una estética impecable y generar contenido ilimitado.
Expertas de la Universitat Oberta de Catalunya destacan que estos avatares ofrecen escala global, disponibilidad las 24 horas y una alineación perfecta con los valores corporativos. Entre los casos más conocidos se encuentran Lil Miquela, vinculada a firmas de lujo como Dior y Prada; Lu do Magalu, ícono del e-commerce brasileño; y Aitana López, construida como producto directo para campañas rápidas de moda.
La industria encuentra su nicho más fuerte en moda, belleza, lujo y e-sports, sectores donde el atractivo visual y la fantasía digital resultan claves. En cambio, su llegada a áreas como la salud o las finanzas es aún limitada por dudas de credibilidad y exigencias regulatorias.
Según datos de Market.us Scoop, el crecimiento del sector es acelerado: se proyecta un volumen cercano a 170,2 millones de dólares para 2034, con un ritmo anual del 39,5 por ciento. El interés de las nuevas generaciones es decisivo: la curiosidad por estas figuras y su estética vanguardista dispara la interacción, especialmente en comentarios.
Pero el avance no está exento de riesgos. Especialistas advierten sobre vínculos emocionales artificiales, falta de transparencia, desafíos legales y la necesidad de respetar diversidades culturales a escala global. También alertan sobre la dependencia tecnológica y el costo de mantenerse siempre actualizados.
De cara al futuro, se espera que la IA generativa incremente el realismo emocional de estos personajes. Para las marcas, el desafío será conservar la confianza del público y mantener criterios éticos claros detrás de cada avatar. La revolución ya empezó, y el debate sobre los límites de la autenticidad está más abierto que nunca.
